Hoy he ido por primera vez a la Biblioteca Nazionale y me he sentido como un preso en libertad condicional. Aquello tiene más seguridad que un búnquer xDD.
Aparte de tener que hacerte un carnet para entrar, tienes que dejar todas tus cosas en una taquilla y sólo puedes entrar con los libros (que también te hacen apuntar cuántos tienes). Eso sí, he ido a casi todas las bibliotecas de Florencia y esta es la que más me gusta. La sala de estudio es la típica que todos hemos visto en las películas americanas: mesas de madera enormes con una lamparilla para cada sitio, y todas colocadas en filas. Los sillones de palacio (porque lo parecen y son tela de incómodos) te obligan a colocarte en una extraña posición fetal y dejan tu espalda hecha polvo.
Pero en general es toda preciosa, es como estudiar dentro de una galería de arte xD.
El estudio me ha cundido lo justo y suficiente. Ayer vinieron unos amigos a casa a beber y nos acostamos a las 3 de la mañana, a lo tonto. Así que estoy muerta no, lo siguiente.
Y más me vale dormir un poco, porque esta noche es la celebración de mi cumpleaños y el de María, que cumplió el 10 de enero. Hemos invitado a muchísima gente, italianos y no italianos, de los cuales gran parte no se conocen entre ellos, así que no sé cómo saldrá el experimento xDD. Lo único seguro es que habrá tarta de chocolate y galletas hecha por mi, otra tarta que hará María y (atentos) tiramisú de piña, que Andrea se ha ofrecido a preparar. Tengo ganas de probarlo...
Mi primer regalo en Florencia me lo hizo Juan, mi compi de habitación: ¡una bufanda morada hecha por su madre! me encanta xDD. Cuando estuve en España también celebré mi cumpleaños antes de venirme. Esta locura de gente me regaló el DDR, para poder seguir con mi frikismo y subir de categoría bailando. Y no va mal... he ganado alguna vez a Álex.
Aprovechamos también para celebrar ese mismo día el amigo invisible más surrealista que he visto en mi vida. Todos tuvimos nuestros regalos manuales, entre los cuales destacaron las barras de pan con garbanzos incrustados para Alexander y la caja con Hemoal, compresas y alcachofa señora preparada por Eleno para Álvaro. Ay... qué risa xD.
Yo le hice a Raquel un pisapapeles de la gatita Chi y un vampiro que se colgaba del techo. Y tengo que confesarte, Raquel, que no lo rellené con arroz. Porque a falta de éste ya se sabe que buenos son lacasitos y sémola. Ella me regaló, entre otros, un botecillo relleno de estrellas de origami y una tarjeta escrita en japonés. Me encantó ^^.
En fin, a ver si aguanto para esta noche, que promete ser curiosa...
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